Las últimas pedaladas de Alberto Contador

A las diez de la noche del domingo solo quedaban tres autobuses de equipos cerca de La Cibeles. El de Bahrein Mérida de Vicenzo Nibali, casi anónimo para los viandantes, el ahora rojo y negro del Sky de Chris Froome, con una docena de aficionados esperando y el de Trek de Alberto Contador, con el ciclista de Pinto ya dentro y una masa de dos o tres centenares de aficionados gritando para que el ídolo apareciese por el cristal delantero para saludarles y poder irse a casa con la foto de su despedida. Eso ha sido Alberto Contador para el ciclismo español durante toda su carrera y en especial en esta Vuelta 2017.

Hace una semana escribíamos que Alberto Contador era el Rey de La Vuelta 2017. Día tras día generaba esa misma expectación en cualquier línea de salida y llegada. Dio igual que perdiese tiempo en Sierra Nevada o que no alcanzase el podio en la etapa del Angliru. Los ataques en todas las etapas con una mínima rampa en la última semana de carrera van a ser recordados por los aficionados al ciclismo, y, sobre todo, por los que no lo son. Porque Alberto Contador era el único ciclista español en activo que lograba eso, llevar a nuestro deporte a personas que les es indiferente el resultado de la Lieja Bastogne Lieja.

Lo que sucedió en la etapa del Angliru deja bien a las claras su capacidad de influencia. No ya tanto su victoria y el mérito deportivo que tiene, sino por la expectación que creó para ese día y las reacciones que provocó. Organización, aficionados y parte del pelotón aplaudieron su triunfo y en twitter se creó polémica entre los contadoristas y los que no lo son. Algo que no pasaba en España desde la época de Bahamontes vs Loroño. Esta vez fue el Contador si, Contador no. Si un ciclista es capaz de suscitar ese tipo de debates es que su figura tiene una trascendencia pública indudable.

Por eso el domingo en Madrid la victoria de Chris Froome, que nadie cuestiona, quedó eclipsada por la despedida de Alberto Contador. Su entrada en el Paseo del Prado delante del pelotón recibiendo el aplauso del público, su vuelta de honor con todo el equipo cuando había acabado la etapa, la indiferencia por quedar relegado al quinto puesto de la general, los medios de comunicación españoles esperando sus palabras de espaldas al podio en el que Froome levantaba el trofeo junto a Nibali y Zakarin. 

Todo daba igual. Las últimas pedaladas profesionales de Alberto Contador requerían la atención de los oyentes, de los telespectadores de TVE, que tuvieron un directo desde el podio con el de Pinto, de los de Eurosport, que le reunió con Richard Virenque, y de los cientos de periódicos y diarios digitales que cámara en mano esperaban captar cualquier detalle del pinteño. A nosotros nos tocó vivirlo desde dentro. Ver de cerca la fiesta de sus compañeros del Trek cantando a voz en grito “Alberto un año más”, la cortesía de Froome cediendo el protagonismo a Contador cuando el keniano va camino de hacer leyenda, la timidez de un Zakarin que jamás rehuye una fotografía con aficionados o el despliegue de marketing del Bora, con invitados y zona Vip especial para ellos. Aquí teneis nuestro resumen en fotografías del último día de Vuelta 2017.

DESPEDIDA DE ALBERTO CONTADOR

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