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Luis León: «Tras la caída mi hija me decía que dejara la bici»

Luis León Sánchez (Astana) habla del ciclismo de toda la vida, aquel en el que todavía no existían los vatios y el ciclista se regía por sensaciones y empezaba a bajar más tranquilo cuando tenía mujer y niños. Es quizás de los últimos que aguanta así. Ahora hasta él se sorprende de la preparación en entrenamiento y el método que traen ya aprendido las nuevas generaciones de ciclistas cuando llegan al profesionalismo.

– ¿Qué es lo que se hace en un Campus de Entrenamiento con este?
– Más que nada probar nuevo material y bici. Preparar todo a medida. Cada temporada hay cambios, en esta hasta de bici, que pasamos a Wilier. Aquí dejamos todo listo para competir. Ropa, bici, medidas. Es la preparación logística. Viene bien para preparar cosas. Y también para hacer una buena base de entrenamiento para la temporada.

– Durante varios años has estado en equipos que no hacían Campus de Entrenamiento, y ahora en Astana sí es habitual. ¿Qué diferencia hay en la preparación del ciclista?
– Yo ha vivido muchísimos años en Murcia, alli hace buen tiempo y no me merecía la pena irme de concentración y salir de casa. Igual hasta perdía días de entrenamiento. En casa me cuido y entreno. Pero ahora, viviendo en Andorra, que hace más fresco es mejor juntarse aquí en Calpe durante 15 días, que hace mejor temperatura. Esta zona de Calpe es una pasada para entrenar.  En Astana somos una pequeña familia. Además es difícil coincidir todos los corredores durante todo el año. Sirve para empezar a preparar las bicicletas, la ropa… para que todo vaya rodado el 1 de enero y los que van a Australia tengas las cosas claras.

– ¿Qué se hace en este tipo de Campus que no se puede hacer en casa?
– Lo que te aseguras es que todo está a medida. La bici de competición y de entrenamiento ajustadas al milímetro. Llegas a Australia y ya va todo rodado. No hace falta coger el metro y ponerte a medir allí. Sabes todo el programa de carreras. Convives. Al principio cuando venia de Movistar, donde no se hacían concentraciones, si que me sentía raro. Es normal, los kazajos allí no pueden entrenar. Yo solo vengo a la de diciembre. La de enero me pillará corriendo ya en Australia.

«Creo que no he hecho un buen test de vatios en mi vida»

– ¿Qué test haceis en las concentraciones?
– Test de campo, de lactato y uno de kilómetro. También otro de la UCI en el hospital de Benidorm. Y luego de uno y tres minutos que sirven para dar información sobre cómo estas de forma. Son solo números. Pero es diciembre y la competición empieza a casi finales de enero.

– Con los años que llevas compitiendo y entrenando. ¿Te guías solo por los números y los vatios o miras también las sensaciones?
– Yo creo que no he hecho un buen test en mi vida. Será porque no me gustan. Me cuesta hacerlos. Sin el fragor de la competición no me vale. Eso les sirve a los entrenadores, pero a mi no tanto. Yo siempre me he regido más por las sensaciones. Me puedo haber equivocado o no. Lo que pasa es que ahora llegan chavales al equipo con 20 años y saben más de entrenamientos y vatios que cualquiera. Lo leen por internet y viene con la lección aprendida. Incluso como cuidarse y qué comer. Alguno sabe más que muchos preparadores. Te sorprende. Tienen otra mentalidad los chavales de ahora.

– ¿Quizás esa sea la razón por la que hay ahora chavales con 20 y 22 años que ganan tanto, como Evenepoel, Van der Poel o Bernal?
– Los chavales jóvenes se ponen a hablar de cuantos vatios/kilos has dado. Yo ni lo miro. Al preparador y punto.  Y ellos ya saben todo. Los vatios que pueden dar, el tiempo que pueden estar con esos vatios. Y tu te quedas sorprendido. De joven no lo tenía ni pensado. Son chavales que con 20 y 22 años son muy metódicos y muy profesionales y con la cabeza muy bien amueblada.

– ¿Cómo haceis la recuperación después de unos días de entrenamientos duros?
– Es básico. Te puedes machacar mucho, pero si no das descanso al cuerpo y no recuperas, explotas y no mejoras. La alimentación, la recuperación, el descanso y el trabajo fuera de la bici. Todo suma. Parece una tontería, pero si un día haces series y te pasas toda la tarde de compras, quizás al día siguiente no podrás ni hacerlas. Todo eso va sumando. Eso se lleva hoy en dia a rajatabla. Aquí por la mañana nos dan un tensiómetro y cuanto te levantas te miden las pulsaciones para ver como has recuperado y has dormido.

– En 2019 fuiste de los ciclistas con más días de competición… ¿Eso cómo se recupera?
– Bueno. Es cierto que hace dos años me caí y yo pedí empezar a correr pronto, en Australia. Fue una caída fea y me metí en una operación. No sabía como iba a responder. Y como empecé fuerte pues salieron muchos días de competición. Tengo la suerte de corro casi seguro dos grandes y eso ya suma muchos días. Además me gusta empezar en Australia porque hace buen tiempo. Entre unas cosas y otras empiezas a sumar días.

«Si salgo de casa es para ir a correr, no para entrenar»

– La verdad es que correr es más divertido que entrenar.
– Si me das a elegir prefiero correr. Si tengo que salir de casa es para correr. Tengo 3 niños y mi mujer en Andorra. Los inviernos no son fáciles. Si salgo de casa es para correr. Entrenar, en casa y aunque sea pasando frío.

– Después de la caída del Tour, ¿bajas más tranquilo?
– Si es cierto que antes bajaba mucho más rápido y ahora menos. No se lo achaco a las caídas. Sino que soy padre y quiero llegar a casa. Cuando me caí lo primero que me dijo mi hija es porque no dejaba la bici. Son gajes del oficio y es normal. La mía fue de lo más absurdo. Pisé un reflectante y al suelo. La recuperación del codo fue bien y el doctor Esparza, de Murcia, hizo un buen trabajo. Ni he pensado en sacarme la placa.

– Para 2020, ¿Qué calendario tienes?
– En principio dos grandes, Tour y Vuelta, y además las clásicas de las Ardenas, Amstel, Flecha y Lieja. Empezaré en Australia y después haré alguna más.

– ¿Donde te van a dejar libertad? ¿En Vuelta a Murcia?
– A las carreras de tres semanas sé a lo que voy. Nadie me tiene que decir cómo tengo que llegar y el trabajo que tengo que hacer allí. Las oportunidades, pues surgen o te las tienes que buscar tu. Es verdad que en momentos clave de la temporada estas supeditado al equipo. Me gusta empezar bien porque a principios de año siempre hay alguna oportunidad más. Pero en 2019 me dejaron libertad en Suiza y en alguna clásica de Italia. Mi sueño es volver a ganar una etapa en una grande, pero tienen que pasar muchas cosas. No pierdo la esperanza. Con 36 años todavía sigo pensando en la bici.

«Me gusta cuidarme, así que no he pensado en colgar la bici todavía»

– ¿Has pensado en colgar la bici?
– Pues todavía no. Cada día me gusta salir a entrenar y cuidarme. Es una rutina que tengo y no me cuesta. Salir a entrenar me encanta. El único pero es salir de casa. Me cuesta a mí a y los niños. Aposté todo por la bici y me salió bien.

– Wilier y discos.
– La he probado en casa durante un mes. Era reacio a los discos porque podía pasar algo grave y en las bajadas suena mucho. Pero a día de hoy no puedo decir nada malo de ellos. Está claro que se van a imponer y nosotros nos debemos a las marcas. El 90% de los equipos van a llevar discos en 2020. Mejora a las zapatas en los días de lluvia y en cosas extremas. Puedes apurar muchísimo más. Aunque quizás estás apurando para tener una caída.

 

 

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