Campus Ciclored Joseba Beloki 2017… Un sueño hecho realidad

Cuando Ciclored se puso en marcha siempre soñamos con organizar un evento en el que se pudiesen reunir ciclistas de todos los niveles, expertos en todas las materias del cicloturismo, una estrella del ciclismo y un lugar paradisíaco para la práctica de nuestro deporte. El II Campus Ciclored Joseba Beloki consiguió hacerlo realidad. Medio centenar de ciclistas como nosotros disfrutando de las carreteras y los puertos de la Costa Blanca y aprendiendo con Joseba Beloki, Ziortza Villa, Daniel Azagra, Sergio Palomar y los especialistas de Campagnolo e Infisport. Un pack completo de cuatro días de ciclismo tan diferente y versátiles como cada uno de los cicloturistas que nos acompañaron.

LAS FOTOS DEL CAMPUS CICLORED JOSEBA BELOKI 2017 >

De eso se trataba. En primer lugar de pedalear, que es lo que a todos nos gusta, y después de aprender y mejorar. Eso sí, cada uno a su nivel y con sus inquietudes. Y siempre dentro de la filosofía que compartimos con Joseba Beloki. El cicloturismo para nosotros es placer con un punto de sufrimiento que cada uno puede elegir a su gusto. Por eso había un grupo I con etapas exigentes que se ponía a mil cada vez que llegaba una cuesta y un grupo II con ritmos sostenidos y rutas más suaves. Ciclismo para todos.

Pero si algo tenemos en común la mayoría de los ciclistas es nuestra especialización en la ciencia de la meteorología. El jueves por la tarde en el briefing de bienvenida en el Hotel Albir Playa (que se portó con nosotros como si fuéramos el Trek de Contador, con garaje de bicis incluido) la pregunta más repetida fue «¿Mañana va a llover?». Pues sí. Pese a estar en Alicante parecía que no nos iba a librar ni el mismísimo Paco Montesdeoca en persona. Así que a cargar pilas y mentalidad en la cena y en el desayuno buffet del día siguiente. Los kilómetros de agua con el estómago lleno… siempre sientan mejor, ¿no?

 

 

VIERNES 24. EN ALICANTE NUNCA LLUEVE

La etapa del viernes 24 de febrero nos llevaba rumbo a la cima de Tudons por la vía de Finestrat. Dos nombres de recuerdo para los amantes del ciclismo. El primero paso obligatorio hacia a Aitana y el segundo la clave de aquel Mundial que en 1992 ganó Bugno en Benidorm. Llaneo para coger ritmo y con la vista siempre puesta en el cielo. Las rampas de Finestrat para entrar en calor y el paso por Sella para abrir las hostilidades del Grupo I. Ritmo cuartelero con Fernando Echeverría y Beloki en cabeza para llevar al Grupo I al test de los cinco kilómetros finales de Tudons. A partir de ahí, los 30 ciclistas desperdigados de uno en uno. Trabajo en solitario en busca de la cima, la niebla y las primeras gotas de agua.

Avituallamiento y ropa para abrigarse en la cima porque los deberes enviaban al Grupo I hacia Penáguila y Benifallim. A la boca del lobo. Mientras el Grupo II terminaba parte de su trabajo en la cima de Tudons con una lluvia ligera… y parte del Grupo I que decidió unirse y cambiar el agua del spa del hotel por la que esperaba camino de Torremanzanas. Libertad de elección. Y escenario ideal para que Fernando Pérez hiciera maravillas con sus fotos.

La recompensa después de coronar Benifallim entre la niebla tuvo el calor del café caliente de Torremanzanas y las historietas de Joseba Beloki (algún vídeo ya está circulando por las redes) para amenizar el descanso antes de la subida a Teix y el largo descenso hacia Relleu, Finestrat y el Hotel Albir Playa. Por el camino. Tiempo para entrenar el descenso sobre mojado, probar la eficiencia de los frenos Campagnolo y testar los chubasqueros y las equipaciones no rain. También para soñar con la bañera de agua caliente y el buffet libre de la comida. Porque esto de mojarse abre el apetito…

Además por la tarde en la primera charla de aprendizaje Ziortza Villa y Daniel Azagra se encargaron de hacer de ‘Pepito Grillo’ con los deberes que todo cicloturista debemos afrontar. Consejos sobre cómo afrontar la temporada, cómo cuidarnos, cómo prevenir lesiones, cómo recuperarnos después de un entrenamiento, cómo mejorar la técnica sobre la bicicleta. El abc del ciclismo sin verdades absolutas, sino con versiones específicas para cada uno de los ciclistas. Adiós al ‘talibanismo’.

Después turno para los chicos de Infisport. Abel Escobedo nos expuso toda la gama de productos de nutrición de la marca y cómo utilizarlos. Y, como el movimiento se demuestra andando, todos los ciclistas los pudieron probar durante los avituallamientos de las etapas. Desde las barritas Faster Bar o ND3, los geles ND3 Cross a la bebida Isotónica Vital Drink y los recuperadores Complex Recovery al acabar las etapas.

SÁBADO 25 DE FEBRERO. EL COLL DE RATES MÁS INTERNACIONAL

El sábado crecía el pelotón con las incorporaciones del fin de semana. Juan Carlos, Tania, Juan, Marga, Julio, Carlos y Jesús se libraron del agua porque el día amaneció radiante y con sol. Incluso alguno ya se atrevió a lucir piernas y coger la primera raya de moreno ciclista de la temporada (que ya no desaparece hasta noviembre pese a que seas un asiduo de la playa). Además esta vez tocaba cuesta arriba desde el inicio. Calentamiento ‘obligatorio’ camino de Alfaz del Pi, La Nucía, Polop, Callosa, Bolulla… y Tárbena uno de los puertos fetiche de la orografía alicantina. Algo menos de seis kilómetros sin grandes rampas y con curvas de herradura. Ideal para emboscadas…

Y como ya era el segundo día y lucía el sol la alegría no tardó en desbordar al Grupo I. Primera rampa de Tárbena, vía libre, y demarraje de Alejandro, un mexicano valiente que se hizo 10.000 kilómetros para asistir al Campus. Su esfuerzo le dio dos kilómetros de ‘escapada’ antes de que los ‘lobos’ de Campagnolo le reintegrasen en el pelotón, que de 30 ciclistas se había reducido a poco más de una decena. Calentón con sprint de la pastelería, reagrupamiento y a buscar los repechos ‘escondidos’ hasta Castell de Castells. Para el Grupo II, con ocho chicas dirigidas por Ziortza Villa, el test era en Tárbena y después ‘suave’ sube y baja hacia el Coll de Rates con Joseba Beloki amenizando la fiesta.

Rates se convirtió el sábado en la cima mundial del test ciclista. Solo había que mirar a un lado y otro para cruzarse con cicloturista de casi todas las partes de Europa. Belgas, holandeses, daneses, noruegos, polacos… ideal para jugar a ciclistas. Por eso nada más salir de Parcent volvimos a dar vía libre para quemar carbonilla en el Coll de Rates. Plato grande y a jugar con los piñones para seguir la rueda de alguno de los galgos de la grupetta. Esfuerzo límite. Una buena sudada.

Después terreno ‘descendente’ hacia el Hotel… de esos que hacen que las piernas sigan quemando casi sin saber por qué. Curvas de herradura en Tárbena en las que es un placer ver a Sergio Palomar lanzarse con la Trek Emonda de Alberto Contador y trazarlas como si fuesen un juego de niños. En el Albir Playa esperaba el descanso, el recuperador de Infisport, el buffet… y la televisión para ver la Omloop Het Niewsblad. Adoquines flamencos para no ‘olvidarnos’ del ciclismo en ningún momento. Al mismo tiempo Ziortza Villa y Daniel Azagra hicieron un master class especializada en ciclismo femenino con las 10 chicas que asistieron al Campus.

Después toco entrar de lleno en la polémica y el aprendizaje. Sergio Palomar (Ciclismo a Fondo y Bicisport) nos enseñó todo lo que sabe sobre los frenos de disco en el ciclismo en ruta (y es mucho). Respondió a cada una de las dudas que están creando en su aplicación al cicloturismo (que es de lo que se trataba) y explicó a qué cicloturista beneficia el nuevo sistema de frenado.

Joseba Beloki llenó el salón Altea de Hotel Albir Playa para hablar de su experiencia ciclista y cicloturista. Explicó cómo se puede aplicar a la vida real el trabajo que hizo como ciclista profesional. Filosofía y mentalidad para afrontar los problemas con espíritu ciclista. Y después turno para anécdotas made in Beloki… que quedarán en la memoria de los asistentes.

Los ‘ángeles de la guarda’ de Campagnolo Ibérica cerraron las charlas del Campus Ciclored 2017. Unai Marin y su equipo se encargó durante todos los días de velar por la salud de las bicis de nuestros ciclistas y nos permitió probar sobre la carretera la última tecnología en cambios electrónico EPS y ruedas de alta gama (Bora….) . Vamos… que no faltaron ganas de llevarse alguna a casa…

DOMINGO 26… DE LA TRAMPA A LA PLAYA

Y como el tiempo iba en franca mejoría… el domingo el sol lució radiante. Media hora de adelanto en la salida para buscar las ‘trampas’ que siempre solemos meter en los Campus el último día. Terreno duro y con porcentajes de dos dígitos para el Grupo I. Esta vez se llamaba Teix, pero antes había que quemar la energía del desayuno. Finestrat, descenso a Villajoyosa y largo peregrinaje por las faldas de Tudons rumbo a Relleu. Entre medias risas, charlas, anécdoctas e incluso un vídeo entre los almendros en flor.

La cosa cambiaba al salir de Relleu. La carretera se empeñó en ponerse a más de 10% durante un buen rato. Rampones en los que retorcerse o jugar con los piñones por encima del 25. Hay que tener mucho nivel para poder ascender con menos. Algún chepazo para entrenar los tramos de Marie Blanque en QH, La Gallina en La Purito o el Giau en La Maratona. Eso sí, versión ‘light’ porque estábamos en febrero. Falso llano final para meter plato y rumbo al avituallamiento.

Parecía que la batalla había acabado… pero todavía hubo tiempo de jugar a ciclistas en la ascensión a Finestrat. Arcén amplio, cuestas, carretera ancha, tráfico inexistente… Cambios de ritmo para probar las piernas y poner el corazón a 200… Incluso para sprintar cuesta arriba en el cartel de entrada a Finestrat con la foto de Sagan presidiendo el lugar. Tiempo para crear ambiente, sensaciones… vidilla ciclista antes de llegar al hotel.

El Grupo II decidió disfrutar del día a su manera. Ritmo constante camino de Relleu. Avituallamiento, descenso y tiempo para rodar e incluso bajar a la Playa del Albir para coger rayos de sol antes de volver a los lugares de origen de los ciclistas del Campus. En esta edición logramos reunir a cicloturistas de los cuatro puntos cardinales de la Península. Gallegos, vascos, valencianos, andaluces, extremeños, manchegos, aragoneses, catalanes, baleares…. incluso un madrileño como Pablo que ahora sufre el frío de Múnich y que acumuló horas de sol.

Y después de la comida… cada uno a casa. Eso sí, con la sensación de que en 2018 volveremos a ‘crecer’ en el Campus Ciclored Joseba Beloki. Kilómetros, ganas y estímulos después de ver la cara de felicidad de los cicloturistas no nos van a faltar.

CONTACTA CON NOSOTROS

Hola! Ahora mismo no podemos atenderte, pero escríbenos un email y te responderemos lo antes posible. Muchas gracias!

Enviando

©2019 CICLORED | Hecho a mano y con mucho ❤ por UNBUENPLAN GROUP

¿Olvidó sus datos?

o

Create Account