El ciclista cayó en la tentación
Padre he de confesarme. He pecado. La tentación estaba demasiado cercana. Era del tamaño apropiado, de mirada alegre, respuesta ágil y verbo fácil. No le podía pedir más. Era la horma de mi zapato. Sé que tenía ya una, que la dejé de lado, que me salté la monogamia,...